Cochabamba califica al Gobernador Leonardo Loza de «antipatria» y «enemigo del desarrollo» por su ausencia en los actos patrios

COCHABAMBA, BOLIVIA — El descontento y la indignación se han apoderado de diversos sectores de la sociedad cochabambina tras confirmarse que el Gobernador del departamento, Leonardo Loza, no asistió a ninguno de los actos oficiales programados para conmemorar el aniversario de Bolivia.
La ausencia total de la máxima autoridad política en las celebraciones patrias ha encendido duras críticas, llevando a analistas y representantes civiles a calificar su postura como una auténtica «anticonducta» institucional.
El analista político Dulfredo Flores fue uno de los primeros en alzar la voz, tildando públicamente a Loza de “antipatria” y “enemigo del desarrollo”.
De acuerdo con Flores, la autoridad departamental simplemente “desapareció” de la agenda cívica oficial, priorizando en su lugar la actividad político-partidaria y los actos de jolgorio en la región del Chapare.
Este comportamiento ha sido interpretado como un desplante no solo a los símbolos patrios, sino a toda la población que esperaba el liderazgo de su principal representante en una fecha de profunda significación histórica.
La polémica estalla en un momento sumamente delicado para la región.
Flores señaló que, mientras el Gobernador enfoca sus esfuerzos en agendas de carácter confrontacionista, Cochabamba atraviesa una situación económica y productiva de penuria. Los hombres y mujeres del campo viven sumidos en condiciones de pobreza y marginalidad, desprovistos del respaldo institucional necesario para reactivar la producción local y mitigar los efectos de la crisis.
Diversos sectores sociales y productivos han manifestado su repudio hacia la autoridad, acusándola de mantener una línea de acción basada en el bloqueo y la división en lugar de coordinar soluciones estructurales.
Las críticas coinciden en que la gestión departamental no puede abandonar sus obligaciones con el área rural ni dar la espalda a los actos soberanos por favorecer intereses sindicales o partidarios en el Trópico.
El rechazo ciudadano en las calles del valle refleja una demanda clara: Cochabamba exige un gobernador que trabaje para todo el departamento y deje de lado las posturas radicales que frenan el desarrollo regional.




