El senador Ormachea acusa a Tuto Quiroga como autor de la salida de Evo Morales en 2019

La Paz, 16 de agosto de 2026 — El senador Ormachea, a través de sus redes sociales, señaló directamente al expresidente Jorge «Tuto» Quiroga como el responsable de haber gestionado y permitido la salida del país de Evo Morales en noviembre de 2019, en lo que calificó como una «fuga» orquestada fuera del marco institucional.
La acusación reaviva uno de los episodios más controvertidos de la historia democrática boliviana, sobre el cual existen múltiples versiones y abundantes testimonios que confirman la participación activa de Quiroga en aquellos sucesos.
LOS HECHOS HISTÓRICOS: ¿QUÉ SUCEDIÓ EN NOVIEMBRE DE 2019?
El 10 de noviembre de 2019, tras semanas de intensas movilizaciones por denuncias de fraude electoral en los comicios del 20 de octubre, Evo Morales anunció su renuncia a la Presidencia. En los días siguientes, y tras recibir el ofrecimiento de asilo político de México, el exmandatario abandonó el país rumbo a territorio mexicano.
Lo que se ha confirmado con el paso del tiempo es que Tuto Quiroga gestionó directamente la autorización de despegue del avión que transportaba a Morales y sus acompañantes. El propio Quiroga lo admitió públicamente el 12 de noviembre de 2019: señaló que habló con el comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) para dar el permiso de salida, argumentando que lo hacía para «pacificar el país» y para que la ausencia física de Morales «efectivizara la sucesión constitucional» presidencial.
«Yo hablo con la gente de la FAB, les digo que den el permiso para pacificar el país y también, no voy a negar, porque el hecho de que él suba al avión mexicano y se vaya al asilo significaba dejación del cargo, abandono de funciones, y efectivizaba la sucesión constitucional», declaró Quiroga en diciembre de 2019.
La exministra de Desarrollo Productivo del gobierno de Morales, Teresa Morales, detalló que Quiroga —sin cargo público alguno en ese momento— instruyó al comandante de la FAB para que autorizara el despegue de la aeronave que llevaba a Evo Morales, Álvaro García Linera y Gabriela Montaño.
Versiones que también fueron respaldadas por el exministro Justiniano Atalá, quien confirmó que Quiroga tuvo un papel central en las reuniones previas a la asunción de Jeanine Áñez .
¿TIENE RAZÓN EL SENADOR ORMACHEA?
El senador Ormachea no se equivoca al señalar la participación protagónica de Quiroga, pues el propio exmandatario la reconoció y la defendió públicamente. Sin embargo, el asunto es mucho más complejo:
– No fue una «fuga» en sentido estricto: Morales ya había renunciado y aceptado el asilo ofrecido por México. Su salida contó con el avión mexicano y la coordinación diplomática, además del apoyo de figuras como el presidente argentino Alberto Fernández, quien gestionó el permiso de sobrevuelo ante las negativas iniciales de Perú y Argentina.
– Quiroga no actuó solo: En las reuniones en la Universidad Católica Boliviana participaron también Adriana Salvatierra (entonces presidenta del Senado), Carlos Mesa, Samuel Doria Medina y otros actores políticos, en un intento de desactivar la violencia callejera y definir la sucesión presidencial.
– La controversia central: El cuestionamiento de fondo radica en que una persona sin cargo público —Quiroga— dio instrucciones a la cúpula militar para autorizar un vuelo presidencial, en un contexto donde la sucesión constitucional aún no estaba definida. Esto ha sido calificado por sectores del MAS como una acción irregular y antidemocrática.
ANÁLISIS: MUCHA TELA QUE CORTAR
El episodio sigue abierto y genera debate intenso por varias razones:
1. Falta de claridad institucional: Nadie ha explicado con claridad por qué las autoridades constituidas —la presidencia del Senado y de la Cámara de Diputados— no fueron quienes gestionaron la salida del expresidente, sino un expresidente sin cargo.
2. El argumento de la «paz»: Quiroga y sus defensores sostienen que sin esa gestión, la violencia habría escalado y se habría derramado más sangre en el país. Sus críticos responden que se vulneró la institucionalidad y se facilitó una salida que impedía que la justicia boliviana investigara las denuncias contra Morales.
3. La sucesión presidencial: La salida de Morales fue determinante para que Jeanine Áñez asumiera la presidencia interina, un acto cuya constitucionalidad sigue siendo objeto de debate jurídico y político.
4. Versiones contradictorias: Mientras unos hablan de «rescate humanitario», otros califican la operación como «huida para evitar la justicia», y otros directamente como parte de un golpe de Estado cívico-militar.
CONCLUSIÓN
El senador Ormachea señala un hecho que Quiroga mismo ha reconocido: él fue quien gestionó la autorización de salida de Evo Morales. Sin embargo, etiquetar esto como «fuga» o «rescate» depende de la posición política de cada observador. Lo que queda claro es que aquel noviembre de 2019 no hubo un solo actor, sino una confluencia de presiones militares, decisiones diplomáticas, acuerdos políticos y vacíos institucionales que permitieron la salida del expresidente.
La historia aún no ha cerrado el capítulo, y el país sigue dividido entre quienes ven en esos sucesos el fin de un ciclo y quienes los consideran un quiebre democrático. Fuente: boliviaprensa.com




