OBRAS

Bloqueos en Bolivia dejan miles de transportistas varados y complican el comercio regional

Más de 5.000 conductores de carga pesada permanecen detenidos en distintas rutas del país, mientras crecen las demoras en operaciones de importación y exportación que conectan a Bolivia con la región.

Los bloqueos de carreteras que afectan a Bolivia desde principios de mayo continúan generando consecuencias sobre el transporte de cargas y las operaciones de comercio exterior en la región.

Según la Cámara Nacional de Transporte (CNT), más de 5.000 conductores de carga pesada permanecen varados en distintas rutas del país desde hace más de seis semanas, mientras transportaban mercaderías de importación y exportación.

La situación también afecta a transportistas extranjeros. Este lunes, camioneros paraguayos denunciaron que llevan 44 días detenidos en la frontera entre Perú y Bolivia sin poder continuar viaje debido a los cortes de ruta impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente boliviano, Rodrigo Paz.

Ante el agravamiento del escenario, la Defensoría del Pueblo de Bolivia, junto con la Cruz Roja y Cáritas Bolivia, organizó una caravana humanitaria para asistir con alimentos y medicamentos a cientos de conductores atrapados en las carreteras. La delegación partió desde La Paz con destino a la ruta internacional hacia Chile, uno de los corredores más importantes para el movimiento de cargas del país.

Los cortes comenzaron el 6 de mayo y afectan diferentes regiones del territorio boliviano. De acuerdo con reportes de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), los principales bloqueos se concentran en La Paz, Oruro y Cochabamba, además de otras regiones del país.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en la zona de Sayari, sobre la carretera que une Cochabamba con Oruro. Se trata de una vía clave para el transporte terrestre boliviano y para las operaciones que vinculan al país con puertos del Pacífico utilizados para exportaciones e importaciones. Según testimonios recogidos por EFE, numerosos transportistas permanecen detenidos allí desde principios de mayo.

Otro corredor afectado es la ruta que conecta La Paz con la localidad fronteriza de Tambo Quemado, principal paso hacia Chile. Representantes del sector estimaron que solamente en el tramo entre La Paz y Curahuara de Carangas permanecen entre 800 y 1.000 camioneros detenidos por los bloqueos.

La persistencia de los cortes genera demoras prolongadas en los tiempos de tránsito y dificulta el movimiento de mercaderías que circulan por corredores utilizados habitualmente para operaciones regionales de comercio exterior.

Los conductores afectados describen condiciones cada vez más complejas a medida que se extiende el conflicto. Víctor Garvizu, un transportista que viajaba desde Cochabamba hacia el puerto de Iquique, relató que permanece retenido desde comienzos de mayo y que los conductores enfrentan dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y servicios básicos.

Según explicó, muchos camioneros se organizaron para compartir recursos y conseguir provisiones, mientras que otros debieron abandonar temporalmente sus vehículos para intentar acceder a atención médica o adquirir medicamentos en centros urbanos cercanos.

La situación también afecta a transportistas paraguayos. Claudio Arrúa, conductor que transportaba 26 toneladas de insumos para la fabricación de calzado desde Lima hacia Asunción, señaló que permanece detenido junto a otros colegas a unos 140 kilómetros de La Paz.

Las organizaciones humanitarias que participan de la asistencia advirtieron sobre las dificultades que enfrentan los conductores. Desde Cáritas Bolivia señalaron que muchos camioneros atraviesan problemas vinculados con el frío extremo, la alimentación y cuestiones de salud después de más de un mes de permanencia en las rutas.

Frente a este escenario, transportistas y empresarios del sector realizaron movilizaciones en Cochabamba para reclamar la liberación de las rutas y la asistencia a los conductores varados. Decenas de camiones participaron de una caravana que recorrió más de 15 kilómetros hasta la sede de la Gobernación departamental.

Representantes del transporte señalaron que, además de la interrupción de las operaciones, las empresas enfrentan costos adicionales asociados a las demoras, incluyendo penalidades por incumplimientos en los plazos de entrega y gastos operativos que continúan acumulándose durante el período de paralización.

Según la información difundida por las autoridades bolivianas y organizaciones sectoriales, el conflicto ha provocado pérdidas económicas estimadas en 2.500 millones de dólares. Asimismo, se reportaron al menos 16 fallecidos, de los cuales 13 habrían estado vinculados con dificultades para acceder oportunamente a atención médica debido a los bloqueos.

Mientras continúan los reclamos para alcanzar una solución, miles de transportistas permanecen a la espera de la reapertura de los corredores viales, que conectan Bolivia con los principales centros productivos y con las rutas de acceso a los puertos del Pacífico utilizados por el comercio regional.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba