Óscar Claros plantea un “cambio profundo” para transformar Quillacollo en un municipio moderno y productivo

Quillacollo atraviesa un momento decisivo en su historia. Así lo expresó Óscar Claros, quien afirmó que el municipio ha sido “sentenciado y condenado a vivir en malas condiciones”, debido a la falta de servicios básicos esenciales y planificación estructural.
Claros señaló que la ciudad intermedia carece de redes de agua potable suficientes, un sistema integral de alcantarillado sanitario y pluvial, un plan serio de tratamiento de residuos sólidos y un programa de desarrollo urbano que proyecte crecimiento ordenado.
A ello se suman, según indicó, debilidades estructurales en salud y educación que afectan directamente a las familias tanto del área urbana como rural.
Una propuesta basada en unidad y trabajo conjunto
El planteamiento central del candidato se enfoca en la unidad como eje de transformación, dejando de lado —según afirmó— los discursos políticos tradicionales y priorizando el trabajo coordinado entre autoridades, sectores productivos y organizaciones sociales.
“Quillacollo merece un profundo cambio”, sostuvo, destacando que la meta es convertir al municipio en:
Una ciudad moderna y planificada
Un referente turístico y gastronómico
Un polo productivo con desarrollo económico sostenible
Un municipio con mejores condiciones de vida para hombres y mujeres del campo y la ciudad
Desarrollo económico y planificación urbana
Dentro de los nuevos conceptos planteados se encuentra la necesidad de construir un municipio poderoso en términos económicos, impulsando el sector productivo local, fortaleciendo el comercio y promoviendo políticas que generen empleo.
Asimismo, enfatizó la importancia de un Plan Integral de Desarrollo Urbano, que permita ordenar el crecimiento poblacional, ampliar servicios básicos y garantizar infraestructura adecuada para las próximas generaciones.
Un discurso orientado a resultados
Claros remarcó que su propuesta se basa en resultados concretos y no en promesas electorales. El enfoque —según explicó— será trabajar “día y noche” para transformar la realidad del municipio mediante planificación técnica, transparencia y participación ciudadana.
En un escenario preelectoral donde la ciudadanía exige soluciones reales, la propuesta apunta a reposicionar a Quillacollo como un municipio competitivo, turístico y productivo, con visión de futuro y desarrollo sostenible.




